Whatsapp actualizó su política de privacidad, con lo que los usuarios tendrán hasta el 8 de febrero para aceptar los nuevos términos y condiciones. Los datos y la privacidad de los usuarios entre la app de mensajería y Facebook. La ¿migración? a Telegram.
WhatsApp actualizó su política de privacidad, con lo que los usuarios tendrán hasta el 8 de febrero para aceptar los nuevos términos y condiciones. La nueva normativa informa brevemente como impacta en los datos de los usuarios en la interacción con cuentas de negocios y da algunos detalles sobre la integración con Facebook -plataforma y empresa que controlan WhatsApp–.
En la actualidad, WhatsApp comparte de hecho información con Facebook y las otrasempresas del mismo grupo (Instagram, por caso). Información del registro de cuenta, como el número de teléfono; datos de transacciones, como pagos hechos a través de Facebook (en algunos países como India, WhatsApp tiene un modo para realizar pagos); información de los servicios; tus búsquedas de productos y servicios, consultas y compras a negocios; datos sobre interacciones con otros, incluyendo cuentas y usuarios de negocios; información de dispositivos móviles y hardware; dirección IP, y otros como nombres, fotos de perfil, imágenes.
¿Qué es lo que está detrás de estos cambios? El grupo busca de esta manera rentabilizar su plataforma permitiendo a los anunciantes contactar a sus clientes a través de WhatsApp, e inclusive vender sus productos de manera directa. Ésto ya existe: en La India, un país con más de 1,3 mil millones de habitantes, el sistema de mensajería también se utiliza para ventas y promociones personalizadas, compras y pagos a través de WhatsApp Business y WhatsApp Pay, nutriéndose de los datos y metadatos de sus usuarios.
«Como parte de las empresas de Facebook, WhatsApp recibe información de las otras empresas de Facebook, así como también comparte información con ellas» es una afirmación en el nuevo «contrato» de la política de privacidad publicado ésta última semana, donde también se lee que «Ambas partes podemos usar la información que recibimos para operar, proporcionar, mejorar, entender, personalizar, respaldar y promocionar nuestros Servicios y sus ofertas, incluidos los productos de las empresas de Facebook«. Con información, se lee, son también tus datos personales. Es por ésto, y según se desprende del «contrato» que los usuarios de WhatsApp que quieran seguir utilizando la aplicación, deberán aceptar y permitir que su información presonal sea compartida no sólo con Facebook sino con las demás empresas y plataformas, cuando lo decida el gigante tencológico.
Los usuarios estarán entonces ante el dilema de aceptar éste «acuerdo» para el 8 de febrero, o ser bloqueados de la aplicación.
Ante tal escenario de incertidumbre en la comunidad informática y de usuarios de mensajería en general (es decir, todo el mundo) comenzó una migración masiva hacia otras mensajerías como Signal o Telegram.
Pocos días después WhatsApp parece haber oído las quejas de los usuarios. El 12 del corriente emitió un comunicado en sus redes sociales en el que aclara que todos tus mensajes se van a encontrar protegidos. No aclares que oscurece, dice el el dicho popular: desde la empresa difundieron por las redes sociales una «lista de cosas que WhatsApp asegura que no sabrá ni compartirá». Pero para miles de usuarios ya era tarde.










