miércoles, 12 de agosto de 2020

Cómo transferir archivos de un dispositivo Android a un PC

Pese a que cada día contamos con una mayor cantidad de espacio disponible, la gran cantidad de aplicaciones y las mejoras técnicas y de calidad de las cámaras continúan provocando que nuestros teléfonos acaben llenos, y tengamos que recurrir a transferir nuestros archivos, o en el peor de los casos, incluso borrarlos.

Y es que aunque estos dispositivos se han convertido en el centro de nuestras vidas, normalmente acabamos incurriendo en la necesidad de guardar nuestros recuerdos en nuestra computadora y otras memorias portátiles.

Es por eso por lo que queremos dedicar este pequeño tutorial a los distintos métodos disponibles para transferir archivos de cualquier smartphone Android a cualquier PC.

Transferir archivos por cable USB

El método más sencillo y usado el utilizar el propio cable USB para conectar directamente nuestro teléfono a la computadora, pudiendo acceder directamente a las carpetas y archivos para guardar el contenido.

Transferir archivos por bluetooth

Otro de los métodos más accesibles y comunes es aprovechar la propia conexión inalámbrica de nuestro teléfono, que nos permitirá tanto conectarnos con las computadoras compatibles, como con cualquier otro dispositivo.

Para ello, tan sólo tendremos que activar el bluetooth en el dispositivo de destino y en nuestro teléfono, accesible desde el menú desplegable de la parte superior, o a través de los «Ajustes>Conexiones del dispositivo>Bluetooth».

Además, en el caso de las computadora con Sistema Operativo Windows, deberemos habilitar la recepción de archivos a través «Configuración>Dispositivos>Bluetooth y otros dispositivos>Enviar o recibir archivos a través de Bluetooth«.

Por último, en el caso de que no tengamos el dispositivo recipiente guardado dentro de nuestros dispositivos de confianza, se nos mostrará un mensaje con un código de emparejamiento en ambos dispositivos, que deberemos confirmar para poder realizar las transferencias.

Tras esto, tan sólo tendremos que acceder a nuestra galería o el explorador de archivos, seleccionar todos los contenidos que queramos transferir, «Compartir», y finalmente seleccionar la opción de bluetooth. Pasados unos segundos, podremos encontrar el listado completo con los dispositivos cercanos disponibles.

Una vez que los archivos se hayan transferido, se abrirá una ventaja en la computadora que nos preguntará dónde guardarlos, donde se nos requerirá pulsar obligatoriamente el botón de «Finalizar».

Sin embargo, de igual manera que el anterior método, para transferir archivos por bluetooth necesitaremos estar en un entorno cercano al dispositivo receptor, aunque en este caso nos permitiría una mayor libertad al no requerir de ningún componente físico adicional.

Transferir archivos por correo electrónico

Aumentando la capacidad de recepción a cualquier dispositivo con una conexión a internet, además de la propia capacidad de almacenaje en la nube, en esta ocasión tan sólo tendremos que seleccionar los contenidos que queramos transferir, abrir las opciones para compartir, y elegir una de las aplicaciones Gmail o Correo.

La gran contra del correo electrónico reside en la baja capacidad máxima de ambos archivos y correos, que en el caso de vídeos o archivos de gran tamaño, nos obligará a realizar numerosos (y más tediosos) envíos.

Transferir archivos Wetransfer

Una opción igual de rápida y sencilla, será el uso de páginas web como Wetransfer, que nos permitirán almacenar archivos de gran tamaño (hasta los 2GB por cada subida) para descargarlos de forma posterior desde cualquier dispositivo con acceso a internet.

Su funcionamiento es de lo más sencillo, teniendo sólo que arrastrar o seleccionar los archivos que queramos transferir, y seleccionar entre las opciones de envío por correo u obtención directa de un link. De esta manera, a través del enlace generado o enviado, podremos acceder y descargar un archivo comprimido con todos nuestros datos.

El hecho de permitirnos usar un mayor espacio de almacenamiento de manera gratuita implica que contaremos con un tiempo limitado para descargar estos datos antes de que la plataforma los elimine.

Transferir archivos a través de un escritorio remoto

En un punto intermedio entre la presencialidad y la transferencia inalámbrica, nos encontramos con los escritorios remotos, unas aplicaciones que nos permitirán acceder y controlar nuestros dispositivos desde cualquier navegador web, y entre las que destaca el uso de AirDroid.

Para este caso ambos dispositivos tendrán que estar conectados dentro de una misma red Wi-Fi para poder compartir información. Una vez cargada la web desde la computadoa, tan sólo tendremos que escanear el código QR generado para establecer la conexión con nuestro terminal.

Una vez hecho esto, y con una interfaz muy intuitiva y similar a la que encontraríamos en nuestro teléfono, tendremos el acceso total a los archivos de nuestro smartphone, incluyendo también las apk de las aplicaciones y otras carpetas, así como mensajes, llamadas, contactos y otros registros.

Transferir archivos a través de la nube

Por último, también podremos contar con el uso de aplicaciones de almacenamiento como Google Drive o Dropbox, que sin necesidad de recurrir a suscripciones o pagos, nos permitirán el acceso a una nube personal para guardar nuestros archivos. De hecho, es muy posible que tu móvil haya comenzado ya a transferir archivos sin que seas consciente.

Actualmente todos los móviles Android cuentan con la aplicación de Google Fotos preinstaladas, la cual viene por defecto con la generación de copias de seguridad activa. De esta manera, todas las fotos, vídeos y capturas que pasen por esta galería, también acabarán almacenadas de forma automática fuera de nuestro teléfono.

En el caso contrario, siempre podremos seleccionar nuestros archivos, fotos y vídeos, seleccionar la opción de Compartir, y elegir una de estas dos plataformas para subir nuestros datos a la nube. Después de esto, ya sea a través de la aplicación o un navegador web, podremos acceder para ver o descargar todos los archivos en cualquier momento.


Fuente: MuyComputer

Cómo mejorar la seguridad de tu Wi-Fi: recomendaciones para usuarios sin experiencia


La seguridad de tu Wi-Fi es fundamental para disfrutar de una buena experiencia de uso. Los amigos de lo ajeno pueden estar donde menos lo esperas, y mantener protegida tu conexión a Internet es la mejor manera de hacerles frente.

Sé lo que estás pensando, que es un tema complicado y que necesitas estar bastante informado para poder proteger adecuadamente tu conexión a Internet. Pues no, nada más lejos de la realidad, mejorar la seguridad de tu Wi-Fi a un nivel básico no requiere conocimientos avanzados, y tampoco necesitarás entrar en complicados procesos de configuración, y sin embargo marcará una diferencia muy grande.

Somos conscientes de la importancia que tiene la seguridad cuando hablamos de redes Wi-Fi, y por ello hemos querido compartir una serie de recomendaciones dirigidas, principalmente, a los usuarios con menos experiencia. Con ellas descubrirás todo lo que necesitás para mejorar la seguridad de tu conexión, y te ayudará a evitar que los amigos de lo ajeno entren en tu red inalámbrica.

Cómo mejorar la seguridad de tu Wi-Fi: 

Sé consciente de tu entorno. Este primer paso nos ayudará a determinar los riesgos reales que puede afrontar nuestra conexión inalámbrica como consecuencia de todo lo que nos rodea.

Por si alguien no lo ha entendido lo explico con un ejemplo: no corre el mismo riesgo una persona que tiene una conexión Wi-Fi en un piso rodeado de vecinos y con personas pasando por la calle con frecuencia que aquella que vive en una casa más alejada, sin nadie en sus cercanías.

Tomar conciencia de los riesgos externos te ayudará a valorar mejor qué aspectos de la seguridad de tu Wi-Fi debes mejorar. En el primer ejemplo sería recomendable desactivar el SSID o cambiar el nombre de nuestra red Wi-Fi, y también cambiar la contraseña por defecto, mientras que en el segundo ejemplo bastaría con cambiar la contraseña.

¿Por qué debería desactivar el SSID?

Es una medida que actúa como un freno importante contra los intrusos, ya que significa que nuestra red Wi-Fi dejará de aparecer de forma pública, es decir, cuando alguien realice una búsqueda de redes Wi-Fi disponibles no le aparecerá la nuestra, aunque se encuentre dentro de su alcance.

Lo dicho tiene una consecuencia importante, y es que si alguien quiere conectarse a nuestra red Wi-Fi tendrá que conocer el nombre de la misma, e introducirlo manualmente, por eso es tan útil, y además es muy fácil de utilizar. Solo tenemos que introducir http://192.168.0.1/ en nuestro navegador web, acceder a la interfaz de nuestro router con la contraseña y el nombre de usuario correspondiente y entrar en la sección WLAN. Buscamos la opción correspondiente (puede aparecer como «Broadcast SSID») y la desactivamos.

Cambiar el nombre también puede ayudarnos a mejorar la seguridad, ya que no daremos pistas a posibles intrusos del router que utilizamos ni de quien es nuestro proveedor de Internet.

Cambiar la contraseña: la medida más fácil y la más efectiva

Es la mejor manera de mejorar la seguridad de tu Wi-Fi en segundos, y sin esfuerzo. Las contraseñas que traen muchos routers están en grandes bases de datos que forma parte de los rincones más oscuros de Internet, y se utilizan en ataques de fuerza bruta.

Si no cambias la contraseña de tu router puedes terminar siendo víctima de uno de estos ataques. Recuerda, además, que debes utilizar una contraseña que realmente sea segura. Si te preguntas qué es una contraseña segura tranquilo, te lo explico:

  • Debe contener al menos 12 caracteres.
  • Tienes que utilizar mayúsculas y minúsculas.
  • Debe tener al menos un par de números y un caracter especial (*, por ejemplo).

Te dejo un ejemplo de contraseña segura: «P3atagoniA Perro1+ picO*». Puedes cambiarla entrando en la interfaz de tu router, como te hemos explicado, dentro de la sección WLAN.

No des tu contraseña a todo el mundo

Dar la contraseña del Wi-Fi a las visitas se ha convertido en un gesto de hospitalidad, pero cuando la compartimos con personas que no son realmente de nuestra confianza podemos acabar teniendo problemas, ya que pueden compartir esa contraseña con otras personas.

Un amigo tuvo un problema importante como consecuencia de esa hospitalidad, y descubrió que un grupo de jóvenes se situaban cerca de su casa para conectarse a su red Wi-Fi con sus smartphones. Cambió la contraseña y listo, pero tuvo problemas durante días hasta que encontró el origen de los mismos.

Evita dar la contraseña a personas que no sean de total confianza, es una forma muy sencilla pero muy efectiva de mantener la seguridad de tu Wi-Fi. 


Fuente: AVM FRITZ!

Gestores de contraseñas

Vivimos en épocas donde la virtualidad y la digitalización nos tomó de sorpresa y nos obligó a cambiar nuestras costumbres. En horabuena ya que, tarde o temprano, esto tenía que pasar. Facebook, Twitter, Instagram, el correo electrónico, el home banking, #NETFLIX, #TEATRIX, AFIP, la oficina virtual de #EDES y la de #CAMUZZI, el proveedor de #internet y el de telefonía móvil, el seguro del auto... ¡AAAAHHHH!

¿Cómo hacer para agendar contraseñas y mantener la seguridad de tus cuentas? 

Los gestores de contraseñas son buenas herramientas para administrar los accesos a los servicios donde estamos registrados y así evitar la problemática del uso de múltiples contraseñas o usar la misma para todo.

Este tipo de software que hoy te presento reduce los errores humanos en el manejo de las contraseñas ya que automatiza el proceso de generación y administración de contraseñas para el acceso a los sitios web y servicios. Por supuesto, las contraseñas creadas son altamente seguras cumpliendo las normas estándar en tamaño y complejidad. 


Aquí van algunas alternativas:

KeePass

Almacena las contraseñas en una base de datos cifrada a la que puedes acceder mediante una contraseña o clave digital y puede importar y exportar contraseñas en una amplia variedad de formatos.

Bitwarden 

Especialmente destinada a usuarios de LastPass (otro gestor) que buscan una alternativa más transparente, funciona como un servicio web al que puedes acceder desde cualquier navegador de escritorio, mientras que para Android e iOS cuenta con sus respectivas apps móviles. 

Passbolt 

Un administrador de contraseñas diseñado específicamente para equipos de trabajo. Se integra con herramientas de colaboración en línea como navegadores, correo electrónico o clientes de chat. Puedes autohospedar el programa en tus propios servidores para mantener un control completo de los datos, aunque equipos sin experiencia o infraestructura pueden usar una versión en nube que los aloja en los servidores de la compañía.

¿Y si no quiero usar gestores de contraseñas?

En este caso tendrás que administrarlas tú mismo, guardando las normas básicas para la creación y uso de contraseñas seguras, que se repiten en cualquier manual de ciberseguridad:

  • No usar palabras típicas o números comunes.
  • Combinar mayúsculas y minúsculas.
  • Combinar números con letras.
  • Añadir caracteres especiales.
  • Alargar el término con el mayor número de dígitos.
  • No utilizar la misma contraseña en todos los sitios.
  • Mantener la contraseña a salvo de cualquier tercero.
  • No revelar nunca la contraseña en supuestas peticiones oficiales desde correos electrónicos o mensajes de servicios de mensajería (suelen ser ataques de phishing).
  • Reforzar el uso de contraseñas con otros sistemas soportados, especialmente la doble autenticación (2FA) o sistemas biométricos, sensores de huellas o reconocimiento facial.

Seguramente sea de utilidad esta información.


Fuente: MuyComputers

WhatsApp, nuevas políticas de ¨privacidad¨

Whatsapp actualizó su política de privacidad, con lo que los usuarios tendrán hasta el 8 de febrero para aceptar los nuevos términos y condi...