Los discos duros (o rígidos) son dispositivos de almacenamiento informático de información. A diferencia de la memoria RAM (que trataremos más adelante), éstos son capaces de guardar los datos de forma permanente aun cuando no reciben alimentación eléctrica.
Para hacer que esta breve guía sea más fácil de comprender hablaremos solo de las cuestiones que a mi criterio son más importantes y menos técnicas.
Los discos pueden ser internos o externos
Los internos se encuentran alojados dentro de la computadora y están conectados a la placa principal. En cambio los externos se conectan a tu compu mediante un conector USB. Habitualmente se utilizan para guardar datos a los que no necesitás acceso continuo o, por ejemplo, para hacer un resguardo (cosa que siempre te sugerimos que hagas). Incluso hoy hasta pueden conectarse a los televisores para ver alguna peli que te descargaste en la compu. Y además, dato no menor, estos discos son portables.
Tipo de tecnología:
Los discos rígidos pueden ser magnéticos o de estado sólido.
En los magnéticos los datos se almacenan en unos platos de aluminio que graban la información a través de campos magnéticos. Hay un cabezal que graba y lee los datos. Para que te hagas una idea más clara podés imaginar que funciona como si fuese un antiguo tocadiscos (Si sabés de lo que hablo seguro sos +40 como yo). En este tipo de discos mientras el cabezal se mueve los discos giran a gran velocidad. La velocidad con la que giran los discos determina el tiempo que tardará el cabezal en situarse en el lugar correcto para buscar o escribir información. Cuantas más revoluciones por minuto (RPM), mayor rapidez. Todo esto es lo que hace cuando abrís un documento, foto o archivo en milésimas de segundos. Hasta aquí todo muy bonito pero este tipo de discos tienen dos notables desventajas: una de ella es la velocidad. Por eso es importante defragmentarlos de forma periódica para que la información esté más ordenada y al alcance del cabezal. La otra desventaja es que, pese a que los discos están bastante bien protegidos en el interior de tu compu, son más sensibles y pueden resultar dañados por pequeños golpes e impactos, como también por las variaciones de la tensión eléctrica y la temperatura extrema.
En los de estado sólido o SSD (Solid State Disks o Drives) la tecnología consiste en una placa con transistores semiconductores que almacenan la información. Utilizan una memoria no volátil para guardar datos y al ser no volátil tampoco necesitan recibir corriente eléctrica constante para mantener almacenada la información. Para que te hagas una idea, su funcionamiento es como el de la tarjeta de memoria de tu celular pero con mayor velocidad de transferencia de archivos. Este tipo de discos son más modernos y solucionan varios de los problemas de los discos rígidos magnéticos:
- Son más rápidos al leer los datos porque no tienen cabezal.
- Son más resistentes porque no hay partes móviles mecánicas en su interior.
- Requieren de menor potencia eléctrica para su funcionamiento.
- Son mucho más silenciosos.
- Trabajan a menor temperatura.
- No es necesario defragmentarlos regularmente para reorganizar los datos.
- Y hoy, (este dato te va a gustar más que los anteriores) son más económicos que los discos magnéticos (¡Iajú!)
Capacidad de almacenamiento
Probablemente la característica más importante que debas considerar al comprar un disco duro sea la cantidad de datos que puede almacenar. Hoy en día es posible encontrar como standard discos rígidos de uso particular de uno o más Terabytes. Cuanta mayor capacidad, más datos podrá guardar el disco rígido así que pensá bien el uso que le vas a dar antes de comprarlo. Si tu idea es guardar fotos y películas, lo más aconsejable será comprar el de mayor capacidad dentro de tu presupuesto.
¿Cuál compro? ¿Disco rígido magnético o de estado sólido? ¡Esa es la cuestión!
Dado que hoy los discos de estado sólido son más económicos que los magnéticos, la decisión va a depender principalmente de qué priorices: velocidad o capacidad.
Velocidad
Los discos de estado sólido (SSD) manejan tiempos de acceso muy reducidos, emiten muy poco ruido y apenas desprenden calor. Sin embargo, su capacidad de almacenamiento a un precio accesible, es limitada. Hoy en día lo que más vas a encontar son dispositivos SSD de 120 y 240 gigabytes.
Capacidad
Los discos rígidos magnéticos, limitados por su velocidad, han tenido que ampliar su capacidad de almacenamiento para ser competitivos y por ello son ideales para almacenar grandes volúmenes de información que no exijan un acceso extremadamente veloz como pueden ser películas y música. Eso si, son más caros.
La decisión, por lo tanto, dependerá de tus necesidades. Si necesitás guardar poca información pero acceder a ella de forma muy rápida o prefieres algo más silencioso y resistente a los golpes, un disco de estado sólido será la mejor opción. Si por el contrario lo que querés es guardar gran cantidad de contenido multimedia, necesitarás la mayor capacidad posible, así que tu alternativa ideal será un disco duro magnético.
Y si no te decidís por uno u otro también podés considerar agregar a tu equipo un disco de estado sólido y conservar tu disco original. ¿Para qué? Para tener instalado en el disco más rápido el Sistema Operativo y para poder guardar la información más ¨pesada¨ en el disco mecánico.
Seguro esta información te será muy útil a la hora de tomar la decisión.
Para elaborar esta guía utilizamos información de https://discosduros.org

