martes, 21 de enero de 2020

Guía y tipos de discos duros


Los discos duros (o rígidos) son dispositivos de almacenamiento informático de información. A diferencia de la memoria RAM (que trataremos más adelante), éstos son capaces de guardar los datos de forma permanente aun cuando no reciben alimentación eléctrica.

Para hacer que esta breve guía sea más fácil de comprender hablaremos solo de las cuestiones que a mi criterio son más importantes y menos técnicas.

Los discos pueden ser internos o externos

Los internos se encuentran alojados dentro de la computadora y están conectados a la placa principal. En cambio los externos se conectan a tu compu mediante un conector USB. Habitualmente se utilizan para guardar datos a los que no necesitás acceso continuo o, por ejemplo, para hacer un resguardo (cosa que siempre te sugerimos que hagas). Incluso hoy hasta pueden conectarse a los televisores para ver alguna peli que te descargaste en la compu. Y además, dato no menor, estos discos son portables.

Tipo de tecnología:

Los discos rígidos pueden ser magnéticos o de estado sólido.

En los magnéticos los datos se almacenan en unos platos de aluminio que graban la información a través de campos magnéticos. Hay un cabezal que graba y lee los datos. Para que te hagas una idea más clara podés imaginar que funciona como si fuese un antiguo tocadiscos (Si sabés de lo que hablo seguro sos +40 como yo). En este tipo de discos mientras el cabezal se mueve los discos giran a gran velocidad. La velocidad con la que giran los discos determina el tiempo que tardará el cabezal en situarse en el lugar correcto para buscar o escribir información. Cuantas más revoluciones por minuto (RPM), mayor rapidez. Todo esto es lo que hace cuando abrís un documento, foto o archivo en milésimas de segundos. 

Hasta aquí todo muy bonito pero este tipo de discos tienen dos notables desventajas: una de ella es la velocidad. Por eso es importante defragmentarlos de forma periódica para que la información esté más ordenada y al alcance del cabezal. La otra desventaja es que, pese a que los discos están bastante bien protegidos en el interior de tu compu, son más sensibles y pueden resultar dañados por pequeños golpes e impactos, como también por las variaciones de la tensión eléctrica y la temperatura extrema.

En los de estado sólido o SSD (Solid State Disks o Drives) la tecnología consiste en una placa con transistores semiconductores que almacenan la información. Utilizan una memoria no volátil para guardar datos y al ser no volátil tampoco necesitan recibir corriente eléctrica constante para mantener almacenada la información. Para que te hagas una idea, su funcionamiento es como el de la tarjeta de memoria de tu celular pero con mayor velocidad de transferencia de archivos. Este tipo de discos son más modernos y solucionan varios de los problemas de los discos rígidos magnéticos:

- Son más rápidos al leer los datos porque no tienen cabezal.
- Son más resistentes porque no hay partes móviles mecánicas en su interior.
- Requieren de menor potencia eléctrica para su funcionamiento.
- Son mucho más silenciosos.
- Trabajan a menor temperatura.
- No es necesario defragmentarlos regularmente para reorganizar los datos.
- Y hoy, (este dato te va a gustar más que los anteriores) son más económicos que los discos magnéticos (¡Iajú!)


Capacidad de almacenamiento

Probablemente la característica más importante que debas considerar al comprar un disco duro sea la cantidad de datos que puede almacenar. Hoy en día es posible encontrar como standard discos rígidos de uso particular de uno o más Terabytes. Cuanta mayor capacidad, más datos podrá guardar el disco rígido así que pensá bien el uso que le vas a dar antes de comprarlo. Si tu idea es guardar fotos y películas, lo más aconsejable será comprar el de mayor capacidad dentro de tu presupuesto. 

¿Cuál compro? ¿Disco rígido magnético o de estado sólido? ¡Esa es la cuestión!

Dado que hoy los discos de estado sólido son más económicos que los magnéticos, la decisión va a depender principalmente de qué priorices: velocidad o capacidad. 

Velocidad
Los discos de estado sólido (SSD) manejan tiempos de acceso muy reducidos, emiten muy poco ruido y apenas desprenden calor. Sin embargo, su capacidad de almacenamiento a un precio accesible, es limitada. Hoy en día lo que más vas a encontar son dispositivos SSD de 120 y 240 gigabytes.

Capacidad
Los discos rígidos magnéticos, limitados por su velocidad, han tenido que ampliar su capacidad de almacenamiento para ser competitivos y por ello son ideales para almacenar grandes volúmenes de información que no exijan un acceso extremadamente veloz como pueden ser películas y música. Eso si, son más caros.

La decisión, por lo tanto, dependerá de tus necesidades. Si necesitás guardar poca información pero acceder a ella de forma muy rápida o prefieres algo más silencioso y resistente a los golpes, un disco de estado sólido será la mejor opción. Si por el contrario lo que querés es guardar gran cantidad de contenido multimedia, necesitarás la mayor capacidad posible, así que tu alternativa ideal será un disco duro magnético.

Y si no te decidís por uno u otro también podés considerar agregar a tu equipo un disco de estado sólido y conservar tu disco original. ¿Para qué? Para tener instalado en el disco más rápido el Sistema Operativo y para poder guardar la información más ¨pesada¨ en el disco mecánico. 

Seguro esta información te será muy útil a la hora de tomar la decisión.


Para elaborar esta guía utilizamos información de https://discosduros.org

lunes, 13 de enero de 2020

Fin del soporte a Windows 7


Mañana 14 de enero finalizará, tal como estaba programado, el soporte técnico para el Sistema Operativo Windows 7. Esto significa que el Sistema Operativo de Microsoft no recibirá actualizaciones de seguridad y paulatinamente irá quedando expuesto a ataques informáticos aprovechando estas vulnerabilidades no corregidas.

Estas vulnerabilidades afectan tanto a equipos hogareños y empresas como a las redes donde funcionan junto a equipos con otros sistemas que también pueden verse afectados.

Obviamente la alternativa del gigante de Sillicon Valley es actualizar a Windows10 o comprar una nueva compu con el sistema preinstalado.

Pero hay otras alternativas

¿Las conocés?

Alternativas a Windows 7

Quedarse en Windows 7

Windows 7 es uno de los mejores sistemas operativos lanzados por Microsoft.
Y hay razones para no migrar a Windows 10. Sus fuertes son su usabilidad, estabilidad y rendimiento. Con el refuerzo del Service Pack se ha mantenido en una forma excelente durante la última década. Ofrece un escritorio e interfaz de usuario familiar; mayor privacidad que Windows 10; menos bloatware y mayor estabilidad y soporte para hardware-software antiguo. Por todo esto el usuario que decida seguir usando Windows 7 tendrá que reforzar su estrategia en seguridad (especialmente soluciones anti-malware o
navegadores).

Actualizar a Windows 10

Es el movimiento más ¨natural¨ para un usuario o empresa que use Windows 7.
Y también hay razones para recomendarlo. La seguridad es el punto más claro para aconsejar la actualización, y Windows 10, además de parches de
seguridad continuos cuenta con tecnologías de protección que no tiene Windows7, como las credenciales de usuario en contenedores seguros; sistemas de autenticación como Windows Hello y Passport o un servicio de seguridad en Windows que incluye un Defender mucho más potente. Entre otras.

Saltar a macOS

No es la alternativa a Windows 7 más clara, pero una parte de usuarios pueden optar por cambiar completamente de plataforma y saltar a macOS. Aquí hay pocas opciones que no pasen por la compra de un equipo de Apple. Hace muchos años que la firma de Cupertino no licencia sus sistemas operativos a otros fabricantes y los reserva en exclusiva para los propios. Hay que recordar que Apple soporta oficialmente Windows 10 en sus equipos, por lo que un usuario que dé el salto a Mac podrá tener ambos sistemas operativos con soporte oficial.

Pasarse a Linux

Una gran alternativa a Windows 7 es pasarse al sistema libre. Cualquier equipo que ejecute hoy Windows 7 será capaz de mover con garantías una distribución GNU/Linux actual. Ofrecen un gran soporte para las arquitecturas principales usando drivers libres o privativos y no deberías tener problemas para soportar al menos el hardware primario, (placa, procesador, gráfica, RAM, SSD…).

Más allá de la recomendación de Microsoft para pasarse a Windows 10, ya vimos que no es la única opción. Además de las planteadas más arriba, también podés usar sistemas duales. Esto te permitirá tener ambos ambos Sistemas en el mismo equipo para preparar la transición definitiva. O, también, podés utilizar máquinas virtuales, aunque esta opción exige un nivel de hardware suficiente para poder aprovecharlo.

Seguro esta información te será muy útil a la hora de tomar la decisión.

WhatsApp, nuevas políticas de ¨privacidad¨

Whatsapp actualizó su política de privacidad, con lo que los usuarios tendrán hasta el 8 de febrero para aceptar los nuevos términos y condi...